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Hays

Pequeñas canchas de fútbol, bares en azoteas, espacios para siestas y sillas masajeadoras ahora hacen parte de las oficinas. Que potencien el rendimiento o supongan una distracción depende de la filosofía de la empresa.

Cada vez es más común que se diseñen los lugares de trabajo para que sean "cool". Mesas de ping pong, futbolines, espacios para practicar mini golf, oficinas para siestas, máquinas de videojuegos y hasta sillas masajeadoras han empezado a ser parte de los mobiliarios laborales. Este tipo de adecuaciones crea mejores ambientes de trabajo e incluso puede llevar a que un candidato prefiera un empleo a otro, en lugar de pensar en otros beneficios al momento de aceptar una oferta de trabajo.

Sin embargo, los expertos cada vez se cuestionan más acerca de la conveniencia o el error que representan los "lugares de trabajo al estilo Google", como algunos los denominan.

Una investigación realizada por Hays, empresa inglesa líder en reclutamiento especializado de ejecutivos que ofrece sus servicios en Colombia desde 2011, identificó algunas de las ventajas y desventajas que tiene crear lugares "entretenidos" para trabajar.

Jugar mucho es trabajar mucho

Entre las conclusiones de la investigación realizada por esta firma se destaca que introducir áreas o espacios para practicar deporte o pasatiempos en una oficina puede tener un impacto positivo en la salud y en la productividad de los empleados.

Una de las voces consultadas, el doctor Emmanuel Tsekleves, catedrático de interacciones de diseño en el Instituto de Arte Contemporáneo de la Universidad de Lancaster, afirma que la alegría resulta ser un punto clave en el lugar de trabajo. “El personal en la empresa se mostrará menos apático y sus mentes estarán más activas y estimuladas. El aumento de adrenalina se traduce en una mayor productividad".

Aunque lo más fácil es pensar que una mesa de ping-pong puede representar una distracción del "trabajo real", en términos de productividad general, la realidad es más compleja. "Hay que crear empresas a las que los trabajadores quieran acudir. Cuanto más lúdico sea el espacio de trabajo, más estimulante será (siempre y cuando los empleados sean capaces de concentrarse y canalizar esa estimulación). Desafortunadamente, esto sigue siendo la excepción y no la regla", explica el profesor.

La también docente Sharon Olivier, perteneciente a la Ashridge Business School, explica que el simple hecho de ofrecer espacios diferentes puede motivar a los trabajadores e impulsar la colaboración entre ellos. “Ofrecer una actividad que lleve al empleado a otra zona puede impactar de manera considerable en sus niveles de energía", comenta.

Pero no todo es positivo. Según la información recogida por Hays, crear un ambiente de trabajo innovador y entretenido implica cambiar algo más que los muebles. “Cuando un entorno renovado es indicativo de un cambio cultural, este puede marcar una gran diferencia en el modo de trabajar de una organización. Pero cuando solamente se cubren con una capa de pintura las grietas de la mala estrategia de gestión del personal, los resultados no siempre serán tan buenos”, explican los voceros de la compañía.

También se pone de manifiesto que tener lugares de trabajo más cool puede atraer a nuevos empleados, pero nunca serán suficientes para conservarlos. Antes de instalar una bolera en la oficina hay que recordar que cualquier ambiente debe reflejar la cultura de la organización, así como mejorarla.