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Vive Agro suministra verduras y hortalizas pre cortadas, desinfectadas y listas para consumir a cadenas de restaurantes como El Corral, Crepes & Waffles y Subway, entre otras.

Se ha preguntado alguna vez de dónde vienen la lechuga, el tomate y la cebolla cabezona que se come con su provocativa hamburguesa. ¿Se ha cuestionado si están bien lavadas y desinfectadas? Estos mismos interrogantes se los planteó alguna vez el politólogo Juan Felipe Arbeláez. Fue entonces cuando recordó las experiencias de varios de sus amigos chef en las principales cocinas europeas, quienes no se preocupaban por esto puesto que recibían de un proveedor externo los vegetales listos para el consumo.

Esa idea le quedó sonando en la cabeza hasta que se le prendió el bombillo. Identificó que en el país, en el segmento de los restaurantes de comidas rápidas, estaba haciendo falta un servicio de suministro de verduras, frutas y hortalizas pre cortadas, desinfectadas y listas para ser consumidas.

Fue así como nació, a principios de 2011, la empresa Vive Agro. Junto con su hermano Pablo Arbeláez (hoy encargado del desarrollo agrícola), un fondo de capital privado y una banca de inversión iniciaron la construcción de una planta con los últimos estándares de tecnología (proceso que tardó 8 meses), con el fin de garantizar la higiene y calidad de los vegetales durante todo el proceso, de tal manera que no necesiten ser manipulados ni cortados por más personas una vez se descarguen en el restaurante. Es decir, que lleguen directamente de la planta de producción al plato.

“Iniciamos la construcción de la procesadora sin tener ningún tipo de clientes. Fue una apuesta total. Sabíamos que el producto debía funcionar porque en Europa y Estados Unidos opera de esta manera hace muchos años. Básicamente ninguna franquicia a nivel mundial puede operar sin vegetales pre cortados. Es una tendencia gastronómica mundial que tarde o temprano tenía que llegar al país y que se ha visto impulsada por la entrada a nuestro mercado de grandes franquicias y multinacionales”, explica Juan Felipe, quien hoy es el gerente de Vive Agro.

Y dieron en el clavo. En la actualidad la planta procesa cerca de 3 toneladas toneladas de materia prima por día, labor en la que participan 40 empleados. La inversión, especialmente en maquinaria e infraestructura, les permitió en menos de dos años de actividades recibir la certificación en Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (HACCP, por sus siglas en inglés). Este sistema se aplica a lo largo de toda la cadena, desde el productor hasta el consumidor final, y su aplicación se basa en pruebas de peligros para la salud humana y la garantía de inocuidad de los alimentos.

De allí que no resulte extraño que entre sus principales clientes figuren Hamburguesas El Corral, Crepes & Waffles, Subway y el Grupo Takami (Sipote Burrito y Central Cevichería), entre otros. Sin embargo, como lo confiesa su gerente, lograr posicionarse en un mercado tan exigente como es el de los alimentos, fue un proceso lento, más aún al ser pioneros en este segmento. “Durante este año y medio de incursión lo más difícil ha sido conseguir clientes y capital de trabajo, dado que no se puede proyectar fácilmente, lo que lleva a que haya un desplazamiento financiero de caja. Lograr el punto de equilibrio y mantenerlo ha sido la mayor complejidad”, explica el empresario.

La principal materia prima de Vive Agro son las hortalizas, principalmente lechugas, pero también trabajan con zanahorias, cebollas, pimentón y tomates.

¿Cómo es el proceso?

Vive Agro no cultiva su materia prima, pero trabaja directamente con los agricultores. Los agrónomos supervisan los procesos y verifican semanalmente el desarrollo y evolución de las cosechas y sus productos. Una vez las verduras llegan a la planta procesadora, son refrigeradas a temperaturas entre los 1 y 4 grados centígrados, con lo cual se logra la prolongación de su vida.

“Nuestros vegetales tienen una propiedad especial y es que continúan vivos. Si no se maneja adecuadamente la cadena de frío se deterioran y mueren rápidamente”, advierte Arbeláez.

De allí pasan a la etapa de pre alistamiento donde antes de cortarlas se verifica que coincidan con la calidad que exige el cliente, quien es el que define el tamaño del corte y empaque del mismo. Inmediatamente se tienen estas especificaciones técnicas se inicia con la adecuación, corte, lavado, desinfección y empaquetamiento del producto.

A seguir floreciendo

Pese a que fueron los primeros en este mercado, la entrada en el país de diferentes franquicias y el incremento de los restaurantes de comidas rápidas debido al boom de los centros comerciales, Vive Agro ya tiene competencia.

Si bien no puede abastecer todo el mercado, esperan incrementar el número de toneladas que procesan al día, a seis u ocho al finalizar el año. La idea es conquistar nuevas regiones como la Costa, el Eje Cafetero y Antioquia. Pero siempre bajo la misma premisa: garantizar un producto de calidad bajo altos estándares tecnológicos que le permitan disfrutar al consumidor final de un producto fresco, como si estuviera recién salido de la huerta.